Agua, motor de desarrollo y fuente de vida

Por: @EricaMRL

"Si hay magia en este planeta, está contenida en el agua." Loran Eisely.

A pesar de que el 70 % de la superficie  de la tierra está ocupada por agua, aproximadamente el 97% constituye el agua salada de los mares y océanos.

Los ambientes limnéticos (Ecosistema de Agua dulce, continental o epicontinental) contienen solo una pequeña parte del agua del mundo. Una gran fracción del agua dulce de la tierra está almacenada en acuíferos profundos, confinada en las selvas y formando el hielo de las zonas polares.

El agua reconocida como un bien único y vital para  todos los seres humanos, además de ser un recurso que trasciende fronteras, según cifras tomadas de la Organización de las Naciones Unidas [ONU], alrededor de 148 países poseen al menos una cuenca transfronteriza dato que evidencia la importancia de este líquido “vital” siendo motor de desarrollo y fuente de vida.

Ahora bien, la oferta  de agua dulce aprovechable sin considerar los casos de deterioro que no permiten su uso para ningún fin, alcanza menos del 1% del total del agua de planeta. Adicionalmente, este recurso se distribuye irregularmente en la tierra, cerca del 25 %  de la población del mundo vive en regiones con déficit hídrico durante casi todo el año.

La sequía constituye un desastre que cada vez aqueja más al planeta, la disponibilidad del agua no satisface los requerimientos y necesidades básicas de las plantas, animales, áreas geográficas y de los humanos, este fenómeno “escasez  de agua” es consecuencia principalmente de la variedad climática.

Recientemente ha aumentado la preocupación sobre el hecho de que la sequía puede estar incrementando en frecuencia y severidad debido a las condiciones cambiantes del clima y a que en gran cantidad de ocasiones no se tiene este factor contemplado con prevención, sino que se da  una gestión a destiempo que hace de los impactos generados (económicos, medioambientales y sociales) factores más fuerte y que estén en aumento constante a nivel mundial.

Adicionalmente, el deterioro de los ecosistemas acuáticos no sólo amenaza la disponibilidad del agua como recurso, sino que también constituye un problema central para la conservación de la biodiversidad en los ambientes limnéticos (ambientes de agua dulce), algunos de ellos considerados estratégicos  para la oferta de recursos hidrobiológicos.

El conocimiento de los procesos ambientales dominantes y las tendencias naturales de estos sistemas, así como su biodiversidad es absolutamente indispensable para formular estrategias de manejo que garanticen la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos como habitats de una gran diversidad de especies, muchas de las cuáles aún no conocemos y del agua como ese recurso  vital para la sobrevivencia de la humanidad.

Las iniciativas que se adelanta o se han llevado a cabo en la esfera del agua son cruciales en la lucha contra la pobreza y desigualdad, además para el mejoramiento en seguridad y bienestar global; teniendo en cuenta que el 2013 es el Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua, declarado por la Organización de las Naciones Unidas [ONU], éste representa un impulso que crea beneficios sociales y económicos fundamentales para la preservación de los recursos hídricos y  la  protección del medio ambiente.

Con todas las iniciativas y proyectos que se dan por la constante presión sobre los recursos del agua dulce, se espera un uso más eficiente y sostenible de los recursos hídricos y un incremento en la protección del medio ambiente que se traduciría en mejores condiciones de vida debido a que la supervivencia, bienestar y desarrollo económico de la humanidad requieren tener garantizado el acceso al recurso agua tanto en calidad como en cantidad.

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