En la “olla”, señor presidente

Por: Carlos Humberto Gómez

@chgomezc

No se puede negar que como en la gran mayoría de ciudades colombianas el comercio, transporte y almacenamiento de alucinógenos o estupefacientes es un gran negocio. Por lo menos así lo demuestran los datos oficiales que dan cuenta de esta realidad.

Sumar al concierto nacional las condiciones específicas de cada departamento y especialmente de las subregiones, hacen que no solo se estigmatice a los municipios y con ellos a sus barrios y veredas, y con ellos a sus habitantes, a sus niños y niñas, a sus madres y abuelos… En fin a todos y cada uno de quienes conforman ese colectivo que habita o mejor padece la descomposición social, que en todo caso no es exclusiva.

Y decir de paso que hombres y mujeres trabajadores, gente de bien habita estos lugares. Personas ajenas al conflicto y al dinero fácil que esperan soluciones que garanticen su seguridad y tranquilidad, personas que aportan y apoyan la gestión de sus autoridades.

Ahora bien. Hablar con nombres propios y señalar despectivamente sitios donde se promueve la ilegalidad y con ello, la permisividad, es un asunto de marca mayor. Hablar en términos aún mas impropios como "ollas" da muestra de una incapacidad oficial de atacar por lo menos desde el lenguaje una práctica repudiable y reprochable.

Pero eso si, no tenemos por que posar de mártires frente a una irresponsable mención de sábanas calientes, por el hecho de mostrarse feróz contra el hampa, mientras los capos continúan transitando sin control y ahora hasta pasando por víctimas en telenovelas y seriados.

Mejor si encontró méritos y la conclusión es que existen tales lugares y sitios en nuestro municipio ¡entonces actúe! y no se ponga en la tarea mediática de infamar y de descalificar la acción de las autoridades locales y sus habitantes que merecen respeto. Conozca primero la gestión que en tal sentido tiene el Alcalde municipal, sus funcionarios y claro, sus fuerzas públicas.

No se puede permitir que ligerezas, menoscaben derechos de los ciudadanos rionegreros que terminaron rodeados por vecinos no deseados, pero mas aún, de fuerzas irregulares que pueden hacer presencia -como en todas las regiones- y que requieren mas que la fuerza del estado para controlarlas. Estamos en la "olla", señor presidente ¿Usted cree que azuzar la dirigencia de un territorio que le ha generado progreso y bienestar a la región va a mejorar las condiciones?.


Las opiniones expresadas en esta columna de opinión son de exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Alternativa Regional punto com.

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