Nelson recupera la tradición ceramista de El Carmen de Viboral

Foto antioquia.gov.co

Este hijo de familia ceramista carmelitana, fundó en el Oriente antioqueño una empresa que salvaguarda la tradición de un municipio.

En 1997, cuando en El Carmen de Viboral cerró Cerámicas Continental, la fábrica de loza más importante del municipio, Nelson Zuluaga Quintero, uno de los 382 trabajadores que quedaron sin empleo, consideró dos opciones de subsistencia: dedicarse a una actividad diferente a la cerámica o no dejar morir una tradición que heredó de su padre. Eligió la segunda.

Desde entonces han pasado 15 años y hoy en la sede de Cerámicas Renacer, la empresa que fundó, las manos de los obreros se cubren de arcilla o pintura según la etapa del proceso que los ocupe. En los tornos hay quienes dan forma a los platos, tazas, jarrones y otros objetos artesanales, mientras que otros trazan las figuras que adornan las reconocidas piezas carmelitanas.

Nelson, como cientos de artesanos en El Carmen, aprendió el oficio por herencia y desde joven ayudó a su padre en un pequeño taller. Esa experiencia y tradición, que en el municipio data del siglo XIX, se sumó a los años de trabajo en la Continental, siendo la base con la que inició esta empresa que, en un principio, no aspiró hacer más que reposiciones. Pero “la gente empezó a demandar juegos completos y fuimos creciendo”, dijo Nelson, quien hoy genera 40 empleos directos.

Las cerámicas de El Carmen de Viboral, municipio con apenas tres de las 28 empresas que hubo allí, se venden en toda Colombia y en una menor proporción en Estados Unidos y Europa. Esa aceptación tiene que ver con la calidad de un producto cuyos estándares son los máximos que ha logrado El Carmen en toda su historia, dice Zuluaga.

De la arcilla a la loza

En el mejor de los casos, el proceso de elaboración de una cerámica puede tardar 10 días. Esto, si el clima es benévolo con el artesano que busca la máxima calidad del producto. Se inicia con la consecución y preparación de la arcilla, que aunque abunda en El Carmen allí ya no se explota. Además de esta materia prima, en la elaboración de la pasta se mezclan plásticos y antiplásticos como la caliza y el cuarzo.

Luego se decide qué tipo de pieza se hará, si uniforme o de otro tipo. “La uniforme se hace en torno, con pasta solida; y las deformes tienen que ser líquidas. Después del vaciado de las piezas, éstas son pulidas, secadas y llevadas a la primera cocción en bizcocho, a 1.200 grados centígrados, durante siete largas horas”, explicó el artesano carmelitano.

Posteriormente se limpia la pieza, se clasifica y se decora con la técnica bajo esmalte, antes de sumergirse en un vidriado. De ahí va al horno por segunda vez para fijar el esmalte a una temperatura promedio de 1.150 grados durante cuatro y media o cinco horas. Esa es la etapa final del proceso y la pieza queda lista para el mercado.

Recuperando la memoria

En El Carmen de Viboral existe una 'Ruta tradicional de la cerámica' que ofrece a los visitantes un recorrido por la historia ceramista del municipio. Comprende el Museo de la Cerámica que está en la Casa de la Cultura, Sixto Arang Gallo; visitas guiadas a los talleres y un recorrido por la Calle de la Cerámica, proyecto de estética urbana que busca la recuperación de la memoria.

En ese proceso, cuenta Nelson, Cerámicas Renacer ha estado presente. A su cargo estuvo la elaboración de las piezas que adornaron la Calle de la Cerámica, así como la entrega de souvenirs en eventos como el Carnavalito. Además, siempre están abiertos al visitante y se procura el relevo generacional. En ese sentido Renacer capacita a 26 jóvenes entre los 18 y los 22 años que asisten a clase cada semana, con el propósito de mantener vivo el legado y que se inserten a los procesos de producción.

Con el propósito de crecer, Renacer se alió con Cerámicas Rampini, de origen italiano. Su dueño, Romano Rampini, buscaba un aliado estratégico en el continente y después de visitar El Carmen y comprobar la calidad de su loza, decidió asociarse con Nelson. Hoy, además de Renacer, existe el taller Rampini y Cerámicas Nacional, con sede en Caldas. Las tres generan 40 empleos directos. La alianza le permitirá a Renacer expandir su mercado en Europa y otros continentes a los que llega la marca italiana.

A Nelson le satisface que en Renacer lo acompañen su esposa y sus tres hijos, pero más que su emprendimiento haya marcado el resurgimiento de la tradición ceramista en El Carmen de Viboral. “Era algo perdido, a lo que le iban a echar tierra, y eso no se podía porque somos reconocidos a nivel nacional e internacional”, concluyó el artesano.

El aporte de la academia

La Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia ofrece en la seccional Oriente la Tecnología en Artesanías, programa que busca formar tecnólogos capaces de moverse entre la tradición y la tecnología y de potenciar las riquezas del territorio a través del aporte académico del arte, la investigación y el emprendimiento. También para aprovechar y mejorar los saberes tradicionales y preservar y promocionar el patrimonio cultural. El programa hace énfasis en el fortalecimiento de la vocación ceramista de El Carmen de Viboral.

Vía Antioquia.gov.co

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