La historia del falso médico en Marinilla

Una nota del periódico el Tiempo de 1996 y la denuncia de dos de sus víctimas puso nuevamente en evidencia a falso médico en Marinilla. – Foto Policía Antioquia

Por: @chgomezc

Especial para Alternativa Regional

No fueron dos falsos médicos como anunció la Policía Antioquia , solo era uno, el mismo que hace 21 años fue condenado a 44 meses de prisión por el Juzgado Penal del Circuito de Marinilla, el motivo “falsedad personal y estafa”. El segundo hombre que acompañaba el estafador al momento de la diligencia policial en la cual se produjo su captura, dijo ser su conductor.

Los titulares en la prensa regional y nacional

Capturados dos falsos médicos en Marinilla, Gracias a una llamada al 123 capturan a falsos médicos en Marinilla, Capturan a falsos médicos en Marinilla

Estas noticias que no reflejan el hecho de fondo, terminan siendo determinantes a la hora de concluir la trascendencia y lograr entender la complejidad del sistema penal colombiano, en una situación desconcertante para esta comunidad del Altiplano del Oriente Antioqueño.

La historia del prófugo

Como lo dice la noticia publicada en el diario El Tiempo el 12 de octubre de 1996, el entonces prófugo fue detenido en el municipio de El Peñol por apoderarse de dinero y joyas de incautos habitantes de Marinilla.

“vendió la idea de que podía curar hasta los males del alma [….] se había comprometido a solucionarles problemas físicos y espirituales” dice la noticia en diario nacional.

Vuelve y juega

El pasado fin de semana en Marinilla se produjo la captura de Ricardo Alexis Sepúlveda Zuluaga, de 55 años de edad, después que habitantes del municipio lo denunciaran por estafa y falsedad personal.

“Había un médico que decía que era internista del Hospital San Vicente de Paúl en Medellín, egresado de la Universidad de Antioquia, que las estaba atendiendo en sus residencias, a muchas de ellas les estaba aplicando unos medicamentos en el abdomen para adelgazar y atendía a otros con enfermedades más complejas como cáncer, artritis, entre otros”, dijo un testigo a este medio.

La fuente de Alternativa Regional describió su modus operandi: “Este sujeto venía a atender a los pacientes -que son muchos y de varios municipios- como El Peñol, El Santuario, Rionegro y Cocorná los días miércoles y domingos. Él les cobraba por el procedimiento a cada cual de acuerdo a la complejidad de la enfermedad y tenían que pagarle por adelantado. Las personas habían pagado cifras de 2 millones, millón doscientos, seiscientos mil, hasta cien mil pesos

El seguimiento

Según Edgar Augusto Villegas, Personero de Marinilla el jueves 3 de abril formuló denuncia en la Unidad Local de la Fiscalía General de la Nación de este municipio, por el supuesto delito de falsedad personal y estafa. El aviso se dio después que el funcionario recibiera la alerta de habitantes de Marinilla que informaron de la posible conducta delictiva.

El domingo 6 de Abril el supuesto medico llegó como de costumbre al barrio Bariloche de Marinilla a atender las consultas, las que semanalmente llevaba a cabo utilizando alguna de las residencias de sus pacientes. Autoridades y comunidad de este barrio estaban preparadas para recibir a quien hasta ese día los había engañado” dijo a este medio uno de los afectados.

Y no era para menos, un numeroso grupo de personas la mayoría de ellos afectados, se enfrentó con el falso galeno y le exigieron manifestar si tenía o no título que lo acreditara como médico, además de exigirle la devolución del dinero que le habían pagado por sus servicios.

En la incómoda situación el acusado aceptó que no tenía tarjeta profesional que comprobara su identidad como “médico cirujano internista”, según se afirmaba en el facsímil del talonario usado como recetario. La fuente de este medio presente en la diligencia de detención del acusado por parte de la Policía Nacional, afirmó que “en el sitio el falso médico manifestó que devolvería el dinero que había cobrado a sus víctimas

Los facsímil usados para formulación dan cuenta del uso de información que al ser cotejada por las autoridades resultó falsaFoto @aregionalcom

Una historia para Ripley

Al día siguiente a su detención, el hombre fue presentado ante el juez de control de garantías en la sala de audiencia pública de la Casa de la Justicia de Marinilla, allí el hombre reconoció haber cometido el delito de estafa, el cual está tipificado en el Código Penal como grave y puede llegar a ser castigado con prisión intramural.

La situación bien pudiera haberse resuelto, en esta instancia de la actuación judicial, de no ser porque “la decisión del Juzgado encargado de su proceso decidió otorgarle la libertad con el compromiso de la comparecencia”, según advirtió Carlos Alberto Cardona, Fiscal del caso al ser consultado por el proceso.

Y es que en concepto del Fiscal “el delito de estafa no compromete la detención preventiva”, lo que supone la posibilidad que el acusado pueda seguir engañando a otros ciudadanos, que bajo la promesa de curarlos se vean estafados como sucedió con al menos 20 habitantes del Barrio Bariloche.

La situación no termina allí dado que, el declarado falso médico al parecer también exhibe un certificado que lo acredita como enfermo mental, razón que explicaría la acción de las autoridades a la hora de tomar decisiones de fondo en el proceso.

Un círculo vicioso

Alternativa Regional obtuvo los testimonios de otros pacientes del falso médico, según los cuales en el Barrio La Amistad, sector La Nueva Avenida de Marinilla” Ricardo Alexis Sepúlveda atendía igualmente los días miércoles y domingos.

En la fotografía la casa de segundo piso donde al parecer se atienden otros pacientesFoto cortesía

Este miércoles los vecinos de este reconocido local comercial en el Barrio La Amistad, advirtieron la presencia de pacientes que asistían a esta vivienda en el segundo piso, la cual según las fuentes consultadas es habitada por Humberto de Jesús Marín Marín quien acompañaba al falso médico el día de su captura y fue presentado ante las autoridades como su conductor.

Los pacientes que esperaban a su médico debieron regresarse a sus lugares de origen ante la inasistencia de quien les ofrecía la cura a sus enfermedades. No obstante podría tratarse de un caso que se ha repetido en muchos sitios de la geografía de esta parte del territorio del Oriente Antioqueño, como lo aseguró una de testigos en declaración a este medio.

No podemos descartar que este sujeto siga ofreciendo sus servicios como profesional de la medicina a más personas que ante las falsas promesas accedan a darle dinero y terminen siendo estafadas”, reitera uno de los pacientes del falso médico.

La infortunada experiencia

Una paciente que pidió reserva de su nombre, es el claro reflejo de como la ingenuidad y confianza en falsos profesionales que llegan ofreciendo estos servicios, terminan convenciendo a un importante número de personas.

A un cuñado mío le iba a curar la mamá de cáncer, le cobró 2 millones 700 mil pesos [….] Otros vecinos también cayeron en la trampa, 500 mil para curar a un vecino de la gastritis, 400 para un tratamiento para la obesidad, a otras personas les iba a rebajar el abdomen, nos aplicaba inyecciones y tenía la costumbre que la plata siempre la pedía por adelantado.

 

Empezamos a sospechar porque sentíamos que nos aplicaba inyecciones a todos con la misma jeringa [….] la policía encontró  medicamentos utilizados en los procedimientos.

 

El nunca usó ningún tipo de indumentaria o elemento propio de los médicos, aunque tuvo antecedentes no fue tratado como tal y no se ve que se esté actuando de la mejor manera.

Maribel Giraldo, Concejala de Marinilla se pregunta: “¿quién garantiza que una persona sorprendida en flagrancia no vuelva a cometer este delito, al ser dejada en libertad después de conocido sus antecedentes?”

 

Y agrega que “Estas noticias muestran que estos temas deben tratarse con campañas que hagan énfasis en el riesgo que corren las personas por las contraindicaciones para la salud, a quienes se sometan a este tipo de tratamientos por parte de falsos médicos”.

De esta amarga experiencia quedan varias enseñanzas y preguntas, principalmente el cómo ante los ojos de no una o dos personas, sino gran cantidad se engaña y somete a tratamientos que a todas luces se hace en condiciones precarias y sin ofrecer mínimas garantías de salubridad y cuidados que eviten hacer más gravosa la situación médica de los pacientes o el contagio por el uso indiscriminado de jeringas u otros elementos.

Una importante tarea le queda a las autoridades en el Oriente Antioqueño que además de la prevención de este tipo de conductas, ahora deben encontrar respuestas a la proliferación de servicios de garaje, en el que se ofrecen tratamientos estéticos en la mayoría de los casos y que no garantizan la mejoría en la salud o apariencia de los pacientes. 

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