La improvisación en Antioquia no se detiene

Por: John Jairo Echeverri Salazar

Con el titular “Comienza conteo de especies para Túnel”, este portal informativo, anunciaba, el miércoles 24 de octubre, que “En próximos días, la Concesión Túnel Aburrá-Oriente iniciará los estudios de flora, fauna terrestre e íctica en Santa Elena, en cumplimiento de los requerimientos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) para continuar las obras del proyecto.”

Y agrega: “El gerente de la Concesión, Jaime Ramírez, manifestó a este diario que entre la adjudicación, elaboración y aprobación de los nuevos estudios, las obras del túnel sólo se reanudarían en agosto de 2013.”

La anterior noticia contrasta con la nota publicada por los periódicos El Colombiano y El Mundo el 18 de octubre de 2011: “En un acto simbólico, con casco de ingeniero y pala, el gobernador de Antioquia, Luís Alfredo Ramos Botero, dio inicio a las obras del controvertido túnel de Oriente.”

Salta de bulto la improvisación en el proyecto del Túnel de Oriente, se puede afirmar  rotundamente,  que como en muchos otros casos la única que no fue invitada a este paseo fue la planeación. 

A pesar de ser evidente la falta de estudios previos, la dirigencia del oriente ha guardado un silencio cómplice, aparte de un tímido debate en la Asamblea Departamental  ni se han pedido, ni se han ofrecido las explicaciones pertinentes por esta burla.

Por su parte los organismos de control no van más allá de recordar la obligatoriedad de cumplir con la Constitución y la Ley so pena de sanción, pero toleran el despilfarro de los recursos públicos, permiten la contratación de obras sin ningún tipo de sustento técnico, ni financiero, dando origen a innumerables demandas que enriquecen mucho más a los ya multimillonarios contratistas que ven al Estado como una sugerente guaca.

La Procuraduría General de la Nación, ha encontrado que uno de los aspectos más relevantes de la gestión de las entidades públicas, por su incidencia directa en el cumplimiento de las funciones constitucionales y legales que le son asignadas y en la inversión y correcto manejo de los recursos públicos, es el desarrollo de la gestión contractual.

Para este ente de control las faltas disciplinarias cometidas en esta materia de contratación devienen, entre otros factores, de la inaplicación del principio de planeación, que es la concreción de los principios de economía, eficacia, celeridad e imparcialidad, consagrados en el artículo 209 de la Constitución Política, como guías fundamentales de la función pública.

Con el fin de evitar la comisión de este tipo de faltas, la Procuraduría publicó en abril de 2010 un manual titulado “RECOMENDACIONES PARA LA ELABORACIÓN DE ESTUDIOS PREVIOS APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE PLANEACIÓN EN LA CONTRATACIÓN DE LAS ENTIDADES PÚBLICAS”.

En este documento se resalta la obligación de los funcionarios de respetar el principio de planeación en la contratación estatal, tal y como lo ha ordenado el Consejo de Estado a través de la Sección Tercera, en sentencia de 31 de agosto de 2006, Radicación R- 7664:

“…Al respecto conviene reiterar que en materia contractual las entidades oficiales están obligadas a respetar y a cumplir el principio de planeación en virtud del cual resulta indispensable la elaboración previa de estudios y análisis suficientemente serios y completos…”

Dentro de este contexto, pido el  favor que me expliquen ¿Porqué si la construcción del Túnel de Oriente se inicio en octubre del año 2011, solo ahora, doce meses después, se están contratando los estudios de flora, fauna terrestre e íctica en Santa Elena?

Los antioqueños debemos prepararnos para afrontar un lío jurídico de incalculables proporciones y costos, y lo más grave es que vendrán muchos otros ególatras que, por encima del bienestar general, antepondrán sus ansias de pasar a la posteridad como los héroes que por encima de todo el mundo pusieron la primera piedra en la construcción de improvisadas obras, porque “la improvisación en Antioquia no se detiene”

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