Equidad de género y exclusión

Por: Carlos Humberto Gómez

E-mail: carlosh.gomezc@gmail.com

Twitter: @chgomezc

Leía en un aviso de prensa: “proceso de selección de Jefe de Comunicaciones. Requisito Mujer”, pensé inmediatamente que debía tratarse de un perfil bien específico, para la Secretaría de Equidad de Género del Departamento o de algunas de las pocas dependencias que la tienen en los municipios, o bien podía tratarse de un proyecto que se ejecutaría en la región.

Tampoco descarté que fuera para una de las muchas organizaciones de mujeres, que buscaba a través de la información y la comunicación dar a conocer y valga decir, luchar por los intereses de sus representadas.

Pero, ¿Acaso los hombres no pueden asumir el rol, sentir como suya la lucha por la reivindicación de derechos, liderar procesos de Equidad enfocados en el género femenino?. Por supuesto, sería de entrada una manera de demostrar que es posible y que estamos en la época de superar esos absurdos que no vemos más allá de nuestros propios intereses.

Lograría eso acabar con un estigma y de paso, darle el mensaje a la institucionalidad pública y privada que negar el ingreso de alguien por su condición es algo que en esta democracia entiendo está prohibido –digo, protegido-.

Pero suena muy romántico, al parecer imposible que las mujeres me den la razón, dirán y con todo convencimiento que no actuamos pensando en la igualdad y menos aún en generar condiciones para que ocupen cada vez más espacios y escenarios, hoy todavía vedados y al parecer exclusivos de los hombres.

¿Será qué pretendo justificar una estéril y solitaria batalla para dar a entender que bien puede darse, en algún momento que la equidad dejara de ser una utopía y permeara a los hombres y quien creyera a las mujeres que no lo han permitido?

Así las cosas, y volviendo con el más reciente ejemplo y no menos sorprendente, una convocatoria que resultó ser de la Corporación Autónoma Regional de los ríos Negro y Nare –CORNARE- de entrada descalifica a ese 37% de profesionales hombres que están saliendo de las Facultades de Comunicación de la Universidades locales y regionales, descarta a los muchos comunicadores que pasaron o están en las Alcaldías, Gremios, Ong’s, Entes descentralizados, Instituciones públicas y privadas que con sobrados méritos aplicarían para el cargo.

La Autoridad Ambiental tiene en su oficina de comunicaciones, ahora y antes un excelente y profesional grupo de mujeres que han hecho un gran trabajo y liderado muchas de las estrategias de visibilidad de la Entidad, pero dar un portazo a quienes son del género masculino no es elegante.

Un mal mensaje a quienes no solo con sus capacidades, entrega, profesionalismo pudieran aspirar al reconocido cargo, sino que dejaría un sinsabor a quienes ven en la Equidad un tema más allá de la exclusión con justificaciones como la de “ley de cuotas”, nada más inconsecuente.



Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Alternativa Regional punto com.

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