Ponencia sobre televisión pública y televisión comunitaria

PONENCIA TELEVISIÓN PÚBLICA Y TELEVISIÓN COMUNITARIA

El espectro electromagnético
La sola palabra espectro nos produce en la mente una rara sensación de terror, de miedo, de misterio. La tenemos muy asociada con los fantasmas, los espíritus, los seres de ultratumba, las brujas, los duendes o las almas en pena. Y si a esa palabra mágica, le agregamos el adjetivo electromagnético, la sensación mental que nos produce esta construcción verbal se acrecienta al mezclarse con electricidad, corto circuitos, luces cegadoras, tecnologías maléficas y rayos cósmicos que se mueven a  velocidades increíbles para la mente humana.

Cuando a la mayoría de nosotros nos hablan del ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO, lo creemos más cercano a la ciencia ficción que a nuestro mundo real. Sin embargo este ser fantasmal nos rodea desde siempre. Por medio de ese ser que da miedo nos llegan las ondas de luz con los colores y la forma de las cosas, los paisajes, la imagen de la madre o de la novia y la de los hijos y la de los amigos. El entorno natural que vemos y olemos y oímos nos llega cabalgando en forma de ondas por el espectro electromagnético.
Por este ser extraño y desconocido, nos llegan sin faltar todos los días los rayos infrarrojos que le dan calor al aire que nos rodea y los rayos ultravioleta que comienzan su labor desinfectante y fungicida a partir de las 10 de la mañana y que terminan a las 4 de la tarde una vez han limpiado de bacterias, hongos y demás bichos perjudiciales al bosque, al sotobosque, al suelo y a la superficie del mar. Nos llegan también, los misteriosos rayos gamma y los sofisticados rayos láser y los enigmáticos rayos equis y los extraterrestres rayos cósmicos y los pródigos fotones que se vuelven alimento nutricio en los cloroplastos de las hojas verdes y nos llegan, los mensajes de texto, la radio, la televisión y las funciones del control de la tele, la Internet y las llamadas telefónicas de los call center que nos recuerdan que estamos atrasados en la cuota del banco.

Todo este aparente caos se mueve a nuestro alrededor a velocidades de miedo, sin tropezar, sin colisionar y en movimientos perfectamente armónicos según su frecuencia y la longitud de su onda, onda que puede ser tan pequeña como la de Plank o tan grande como el Universo.

El espectro electromagnético es un recurso natural finito, es un bien público que rodea todo el Planeta Tierra y nos envuelve sin distingo de raza o condición social. El espectro electromagnético es una superautopista sin límite de velocidad, pero con límite de espacio. Es una superautopista finita en el espacio y por lo tanto se puede congestionar.

El Espectro Electromagnético por ser un bien público que forma parte del espacio colombiano, es inenajenable e imprescriptible, y está sujeto a la gestión y control del Estado, quien debe garantizar el acceso a su uso en igualdad de oportunidades y en los términos que fije la ley.

La Sentencia C-189 de 1994 de la Corte Constitucional dice que el Estado puede intervenir por mandato de la ley para garantizar el pluralismo informativo y la competencia y evitar las prácticas monopolísticas en el uso del citado bien. La radio, la televisión, la telefonía, la difusión por cable, el telégrafo, el télex, etc., son algunos de los medios que utilizan el espectro electromagnético para enviar y recibir mensajes, y en general toda clase de datos o información. Por tanto, la libertad de fundar medios masivos de comunicación, haciendo uso de este bien público, también se ve limitada, pues al hacer uso del espectro electromagnético, se tiene que subordinar necesariamente a las normas que lo reglamentan."
Esta cita de la Corte Constitucional, nos muestra el valor político tan importante de este bien público con ropaje de fantasma, pues se impone sobre el derecho de fundar medios masivos de comunicación.

La parte de este poco conocido recurso natural que más nos interesa a nosotros los comunicadores es el llamado Espectro Radioeléctrico que es el conjunto de las ondas electromagnéticas (largas, medias, cortas, ultracortas y microondas) cuya frecuencia se fija convencionalmente por debajo de los 3000 Gigahertz y que se propagan por el espacio sin guía artificial. Para administrarlo y controlarlo se creó la Agencia Nacional del Espectro cuyo objeto principal es brindar el soporte técnico para la gestión y la planeación, la vigilancia y control del espectro radioeléctrico, en coordinación con las diferentes autoridades que tengan funciones o actividades relacionadas con el mismo.

(Esta parte es uno de los temas que nos va a explicar más adelante el senador Eugenio Prieto en su intervención.)

Como el espectro electromagnético es un bien común inenajenable, no se puede vender, regalar o prestar. Entonces el uso de las frecuencias radioeléctricas requiere de permiso previo otorgado por el Ministerio de Tecnologías de Información y Comunicaciones y por ese permiso de uso, que es limitado en el tiempo, hay que pagar los derechos que correspondan y cualquier ampliación, extensión, renovación o modificación de las condiciones, requiere de un nuevo permiso previo y expreso.
Caracol Televisión, por ejemplo, pagó por la primera licencia 95 millones de dólares para usar  la frecuencia 7 y RCN TV una suma similar por usar  la frecuencia 9 de televisión abierta por un período de 10 años. Todos recordamos la pelea jurídica, mediática y política que se dio en el país por la puja por el tercer canal. Pues este año vienen nuevas ofertas para optar por frecuencias de radio y televisión y la batalla en las subastas o licitaciones va a ser dura, brava y política.

El espectro electromagnético en su franja radioeléctrica, es una torta muy apetecida por los grandes pulpos de las telecomunicaciones y nosotros como comunicadores y como ciudadanos, tenemos la obligación ética y moral de defenderlo de la voracidad comercial. Tenemos la obligación de conocer ese espectro misterioso y de hacérselo visible al ciudadano común utilizando las redes sociales y nuestros propios medios de comunicación para que la comunidad se apropie de su vigilancia y ejerza sobre él un estricto control ciudadano.

PRIMERA PROPUESTA DE COR COMPAZ

Va, entonces, la primera propuesta  de COR COMPAZ,  dirigida al doctor Eugenio Prieto.
LA PROPUESTA CONSISTE EN QUE POR LEY SE FIJE PORCENTUALMENTE UN ESPACIO PRECISO EN ESTA SUPERAUTOPISTA PARA LAS EMISORAS  DE RADIO COMUNITARIAS Y PARA EMISORAS DE RADIO PÚBLICAS ADMINISTRADAS POR ENTIDADES COMO UNIVERSIDADES, DEPARTAMENTOS O MUNICIPIOS. LO MISMO PARA LAS FRECUENCIAS DE TELEVISIÓN ABIERTA DE CANALES UNIVERSITARIOS O DE ENTES TERRITORIALES LOCALES, SUBREGIONALES O REGIONALES. 

LA TELEVISIÓN
En Colombia, según la tenencia, la televisión se divide en pública y en privada. La televisión pública es propiedad del Estado (Canal del Congreso, Señal Colombia) o de empresas de entes territoriales como Teleantioquia o Telemedellín y de entidades mixtas  estatales y privadas como el Canal U.
La televisión privada es regulada y vigilada por el Estado y su dueño y señor es  la empresa privada: Caracol Televisión, Televida y RCN Televisión son algunas de estas empresas.
Según su modo de transmisión, la televisión se divide en televisión abierta, que es la que usa el espectro electromagnético, televisión cerrada que utiliza un cable físico para llegar al hogar del abonado (Une, Télmex, la televisión comunitaria, etc.) y la televisión satelital, que como DIRECTV, viene por el espectro electromagnético del satélite a la casa del usuario.
Según el territorio que cubre la televisión abierta es nacional, regional o local.
La televisión pública abierta de cubrimiento nacional es una señora ya casi sesentona,  abandonada y poco atractiva. Su dueño, el Estado colombiano, no se preocupa mucho por ella y por esta razón los que mas la utilizan o hacen uso de sus servicios son los congresistas y los pastores de las iglesias protestantes. Podemos decir que de la televisión pública abierta solo se salvan las provincianas como Teleantioquia, Telemedellín, Telecaribe y otras regionales y zonales que ya están cercanas a los 30 años de trabajo constante. 

La televisión privada abierta es una jovencita adolescente de escasos 12 años, que gracias al dinero de los derrochadores empresarios españoles Prisa y Planeta y a sus imitadores colombianos, ha gozado de lo lindo y se ha dado la gran vida. Todos sus lujos, amigotes y extravagancias le han generado en la opinión pública una terrible fama de casquivana, falta de ética y de principios morales. De ella se dice que el único valor que defiende es el valor del dinero.
Para esta jovencita, los valores y principios filosóficos fundamentales que sustentan la razón de ser de los medios masivos de comunicación como son formar, informar y entretener, no existen o se manifiestan muy precariamente.
Para ella formar correctamente a una sociedad es un verbo extraño que no conjuga ni en pasado ni en presente ni en futuro. Ella forma a su manera y su manera es la ganancia, la utilidad, el reiting (rating). Si la registradora no funciona, el programa, por mas educativo, formativo y cultural que sea, sale del aire. Que eduquen los padres de familia y los maestros que mi asunto es el negocio, socio.
Cuando de entretener a la comunidad se trata, esta jovencita, todas las noches y todos los días, no hace más que contar historias de bandidos, donde el sexo y la violencia se sobrepasan y asquean.
Y a la hora de la  información se comporta como la adolescente que es. Sus informaciones son tendenciosas, acomodadas, sesgadas, superficiales y facilistas. Le importa lo más fácil de hacer: el trancón de la 26, el hueco de la 78, la inundación de Tunjuelito, el borracho que se accidentó en el puente de la 100. El lunes pasado en sus noticieros nacionales, por ejemplo, le dedicó mas de 50 minutos al triunfo de Santafé y cuando fue campeón el Medallo no le dio mas de 10 minutos.

Así es su comportamiento en cuanto a los pilares fundamentales que deben sustentar los medios masivos de comunicación.

Pero lo más preocupante es lo que está haciendo esta jovencita y sus amigos la gran prensa y las cadenas de radio capitalinas y las empresas medidoras de opinión y las agencias de publicidad. Entre todos han creado una cadena productiva que les sirve para meterle miedo a los gobernantes.

Estos chicos malos, con la información sesgada y manipulada, generan un ambiente de tensión y de pánico entre la población. Luego llegan los medidores de opinión con sus encuestas y cunde el pánico. “Increíble. El presidente Santos bajó 16 puntos de imagen”, dicen los medios y en Palacio a todos los asesores se les ponen los pelos de punta. Y el presidente sufre y a los ministros les da estrés y gastritis, enferman al alcalde de Bogotá y al vicepresidente y todos se van para San Andrés, para Cartagena o para el exterior a buscar reposo y nada que sube la imagen.
Estos enfermos solo empiezan a recuperarse cuando llega el doctor de la agencia de publicidad con el remedio: Suba la pauta, aumente el presupuesto de publicidad y su mal se curará como por encanto. Y efectivamente, el mal se cura y la imagen vuelve a subir aunque suben más los ingresos de los  señores que explotan a la traviesa jovencita.
Para que nos formemos una idea de los costos de estos remedios voy a citar someramente algunas cifras de este  raro sistema de salud. Un informe de prensa que leí ayer, decía que la Contraloría General de la República había encontrado irregularidades en la contratación de publicidad de la Gobernación de Antioquia por cerca de 600 mil millones de pesos. Y en los llamados mentideros políticos se dice, sin confirmar, que Luis Pérez en sus tres años como alcalde de Medellín pagó 200 mil millones de pesos en publicidad en una estrategia que utilizó con preferencia a los medios alternativos de comunicación. Y que Fajardo, su sucesor en la alcaldía de Medellín, en sus cuatro años de gobierno invirtió 240 mil millones de pesos en publicidad con una estrategia inversa a la de su antecesor pues prefirió a los medios masivos.
Todo esto es para tratar de demostrar que el dinero que se invierte en los medios de comunicación es mucho y que su real eficiencia en generar procesos de formación adecuados, información y entretenimiento sano está por verse.  

El llamado, entonces, es a fortalecer la televisión pública joven (Teleantioquia, Telemedellín) y a impulsar una nueva televisión pública abierta de ámbito regional o zonal, manejada por las comunidades y por sus gobernantes regionales o zonales, es decir, una televisión abierta pública y comunitaria  y ahí va la

PROPUESTA NÚMERO DOS:
CREAR UNA ALIANZA ENTRE LOS MUNICIPIOS DE LA SUBREGIÓN DEL ORIENTE Y LAS COMUNIDADES ORGANIZADAS DE SU ENTORNO SUBREGIONAL PARA SOLICITAR UNA FRECUENCIA DE TELEVISIÓN ABIERTA PARA UN CANAL QUE REALMENTE EDUQUE, INFORME Y ENTRETENGA Y CONFORMAR, LO MÁS PRONTO POSIBLE, UNA COMISIÓN QUE SE ENCARGUE DE SACAR ADELANTE ESTA IDEA. ESTA IDEA ES VÁLIDA PARA LAS DEMÁS SUBREGIONES DEL DEPARTAMENTO Y PODRÍA SER LIDERADA POR TELEANTIOQUIA, POR EJEMPLO.

Esta comisión estaría encargada de presentar los lineamientos de una persona jurídica QUE MANEJE Y ADMINISTRE ESTA NUEVA TELEVISIÓN, donde podrían tener asiento los municipios, Teleantioquia, las universidades de la subregión, las organizaciones de canales comunitarios y demás organizaciones del sector de las comunicaciones y la cultura, la Cámara de Comercio, Masora, la Diósesis, las acciones comunales, etc.
Una vez conformada la persona jurídica, cada Municipio iniciaría un  proceso previo experimental creando un pequeño centro de producción propio para realizar programas que se emitirían por el Canal Comunitario de la población y por un canal de cable común a todos que conformaría diariamente una parrilla de programación con los programas realizados en cada municipio. Este canal de cable sería un canal escuela que funcionaría simultáneamente con la etapa de gestión y montaje del canal radiado.

LA PROPUESTA NÚMERO TRES ES LA SIGUIENTE:
IMPULSAR POR TODOS LOS MEDIOS, DESDE HOY, QUE EL LENGUAJE AUDIOVISUAL SEA UNA ESPECIE DE SEGUNDA LENGUA Y QUE SE ENSEÑE EN LOS GRADOS DIEZ Y ONCE COMO ASIGNATURA OBLIGATORIA.

Estamos en el Siglo XXI que es el llamado Siglo de las comunicaciones y el lenguaje escrito pasa por un mal momento. La mala redacción, la pésima ortografía y los bajos índices de lectura son síntomas inequívocos de una enfermedad terminal. Sin embargo, crece la comunicación audiovisual. Casi todo el mundo tiene una cámara de fotografía o de vídeo. Pero muy pocos saben contar historias con esas herramientas que hasta hace pocos años eran solo para privilegiados.
Y contar historias audiovisuales no es únicamente un asunto de entretenimiento y diversión. Resulta que la industria del entretenimiento es una de las mas prósperas del mundo. Mueve anualmente en historias audiovisuales de cine para televisión miles y miles de millones de dólares para miles y miles de canales de televisión del mundo entero.
Y son los contadores de buenas historias audiovisuales los únicos que tienen la posibilidad de entrar en ese fabuloso negocio con opciones mas generosas que cargar cables o disponer utilería. En la prensa del domingo se informó que hay unas empresas inglesas interesadas en  construir en Medellín un gran set para producir cine de alta calidad, dadas las ventajas que ofrecen los TLC firmados con Europa y con Estados Unidos y la nueva Ley del Cine.
La propuesta, entonces, de que el lenguaje audiovisual sea una segunda lengua, no es descabellada si tenemos en cuenta que para producir contenidos es necesario saber y dominar el lenguaje audiovisual que es el que nos permite contar una historia cuadro a cuadro, plano a plano.

AQUÍ TERMINA MI FUNCIÓN COMO TELONERO DEL DOCTOR EUGENIO PRIETO. Muchas gracias a todos por escucharme y quedo dispuesto para cuando llegue el momento del conversatorio.

Rodrigo Maya Blandón
Rionegro, julio 19 de 2012

 

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