Mi nueva vida: León Andrés Montes Ceballos

Mi nueva vida: León Andrés Montes Ceballos

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Cortesía La Prensa Oriente

El ingeniero peñolense, León Andrés Montes Ceballos, quien sufrió el flagelo del secuestro por parte del ELN, le contó a Carlos Humberto Gómez y los lectores de La Prensa, su “nueva vida”, y lo que significa para él el resultado del proceso de paz. Cabe recordar que nuestra página durante el proceso del secuestro realizó especiales periodísticos encaminados a su liberación consignados en los siguuientes enlaces: 

http://www.alternativaregional.com/el-penol/porque-una-cosa-es-decir-secuestro-y-otra-es-vivirlo.html   Febrero 27 de 2013

http://www.alternativaregional.com/el-penol/leon-andres-un-ano-de-secuestro.html de julio 30 de 2013

http://www.alternativaregional.com/antioquia/libre-leon-andres-montes-ceballos.html  diciembre 2 de 2013

Fueron 16 los meses que pasó secuestrado León Andrés Montes, en el bajo cauca de Antioquia; tras su liberación en diciembre del 2013, fue entregado a una comisión integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el arzobispo de Cali y el superior de la Comunidad Jesuita en Colombia, el padre Francisco de Roux.

¿Cómo es eso de empezar de nuevo?

El tiempo que estuve secuestrado importa cada vez menos, eso de que fueron tantos meses, de que fue tal grupo, cada vez me importa menos, no quería ir al Bajo cauca, pero tuve que ir por temas laborales. Por la zona en la que nací, a mí me gusta mucho el bosque, no lo rechazo, todavía me gusta, pero las pocas veces en las que estoy en una circunstancia de un bosque tropical que es donde más me moví en ese tiempo, me lleva a muchos recuerdos.

Algo que sí me quedó muy claro, es que mi tranquilidad está primero, entonces no me importaría en temas económicos desestabilizarme y empezar desde cero, siempre asegurando mi tranquilidad. Uno aprende a valorar ciertas cosas y a ver otras opciones.

¿Qué le recuerda el padre Francisco de Roux? Él participó en su proceso de liberación

Me parece que es una persona que, frente a todo lo que se ha vivido con el proceso, es muy centrada en lo que dice y en la realidad de lo que puede vivir una víctima. En ese sentido él es una voz con autoridad. No he vuelto a hablar con él, pero lo poquito que he podido apreciar, es que es una autoridad respetable, tanto para el conflicto como para los actores y el estado.

Partiendo de su historia con el ELN, ¿qué opina del proceso de paz?

La verdad, digamos que siempre he estado muy pendiente de lo que pase con el proceso, sin embargo, trato de verlo alejándome un poco de la posición de víctima, no me gusta mucho, incluso, escuchar la palabra “víctima”, he tratado de aislarlo en lo personal, pero sí estoy muy pendiente de eso. Lo del plebiscito nadie lo creía, fue algo increíble, me dio mucha rabia lo que pasó, porque fue más por todas las mentiras que dijeron.

Estuve muy ilusionado también con lo del ELN, pero muy triste por todas las trabas que tiene, porque no avanza. Yo digo, lo que se tenga que demorar que se demore, siempre y cuando llegue a buenos términos. Si ya se logró con otro grupo que eran más fuertes, que eran más grandes, que tenían mayor presencia.

Yo siempre he dicho, que como ciudadano y principalmente como víctima, voy a tener la esperanza hasta el último día.

¿Cómo vive el proceso de paz desde su interior?

Desde el punto de vista personal, trato de vivir cada día, de ser más humano, pero más humano dentro de lo que es mi ser como ciudadano, mi ser como padre y como hijo, como integrante de una comunidad, tratando de hacer bien mi trabajo. No soy muy activista trato de apartarme un poco del tema, pero sí soy de muy buena energía, trato de ser siempre positivo, mantener esperanza y no ser pesimista.

Apoyaré siempre todo lo que sea para la paz, incluso si es algo imperfecto. A mí me dio mucha alegría ver la foto de los grandes jefes votando, porque quiere decir que ya no están delinquiendo, ya no están generando condiciones donde van a perjudicar a la comunidad, no están ideándose cosas, siguiendo los temas del narcotráfico, de la consecución de armas, ni de la invasión de los territorios, ellos están ya votando, y ese es uno de los resultados del proceso.

Para los que somos víctimas directas de esto, nos da alegría. Yo no tendría problema en sentarme con cada una de las personas con las que me vinculé en ese proceso que tuve y tomarme un café con ellos, porque ya eso pasó y hay que superarlo.

¿Si usted tuviera la oportunidad de asistir a esa mesa de los diálogos de paz?

Realmente no sabría. Ahí hay un tema muy clave, y es que hay que actuar, hay que salir adelante y analizar cómo se van dando las cosas, hay que mantener siempre la esperanza y actuar de acuerdo con el bien común y a lo que es el deber ser. Aquí hay un reto grande, necesitamos que haya más desprendimiento frente al aspecto económico, porque el tema de la reparación siempre se ve en términos económicos, claramente es fundamental, pero eso no es lo único, usted puede ser el más rico o el más pobre y no quiere sino plata, ese sería el mensaje que les dejaría, ver el tema de la reparación desde otro punto de vista menos prioritario.

 

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